Como he logrado vivir de la infografía 3D Online

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En este post me he propuesto compartiros de forma transparente quién soy y daros a conocer cómo ha sido mi evolución durante todo este tiempo desde que finalicé mi carrera universitaria hasta el día de hoy donde he podido lograr vivir de la infografía 3D de forma online y desde casa. Espero que si eres una persona que te sientes perdida al acabar tu profesión, te sientes atrapado por las palabras crisis, desempleo, yo no puedo, no tengo la formación suficiente, etc. espero que leyendo este post pueda ayudar a darte algo de inspiración y empujarte a dar un paso hacia adelante.

Me presento, mi nombre es Raúl Justicia, me gradué como Ingeniero en la Edificación en la Universitat Politécnica de Catalunya en el 2011, desde entonces dada la situación en la que se encontraba nuestro sector era, o mirar y quedarme renegando por la situación en aquel entonces en el que nos encontrábamos, es decir, poco trabajo, empresas despidiendo a personal, o tratar de hacer algo al respecto con mi vida.

Mientras estudiaba, llegué a echar decenas de currículums y cuando me citaban en una entrevista para trabajar como becario, la respuesta era la misma: buscamos a alguien con un poco más de edad que tenga experiencia. A los pocos meses de acabar la carrera, me salí del trabajo en el que estaba (era informático) y buscando en anuncios encontré una constructora que necesitaba apoyo en obras y reformas y accedí a trabajar con el jefe. Me llevé una buena experiencia y un buen chasco a la vez, tuve mi primer contacto con comunidades de vecinos, algún local, alguna fachada pero duré unos meses hasta enterarme que la empresa estaba estafando a sus clientes. Después de esta empresa, estuve en 2 más y no sé si fué casualidad pero en los 2 casos me tropecé con empresarios que tenían problemas psicológicos graves y no duré apenas. Al final después de insistir e insistir entendí que el universo me estaba mandando señales para que dejase de ser un infeliz, fracasado y me pusiera a enfocar mi vida de otra manera.

Se me pasó la cabeza alguna vez ejercer de arquitecto técnico como autónomo pero no tardé en escucharme a mí mismo que no iba a sentirme bien. Sólo pensaba en que iba a tragarme los marrones de las comunidades de vecinos que intentaban abaratar costes, tratando de hacer el trabajo bien con gran responsabilidad, y a pesar de ello siendo siempre el malo de la película por el simple hecho que “solo hago 4 líneas y cobro 1.000€” cuando al final salías cobrando menos que cualquier profesional. Por otro lado las humillaciones que me podía esperar al ser tan joven y la gente que sabe más que el propio profesional: saben de arquitectura, medicina, de leyes, en resumen, un sin fin de incomodidades que no estaba dispuesto a vivir ¿ Y me pregunté, y ahora qué?

Un día, me dió por mirar el catálogo de Ikea, con sus espacios tan bien ambientados y todo tan bien combinado que siempre me apetecía echarle un vistazo e imaginarme mi futura vivienda con esa decoración. Días después vi un artículo el cuál decía que el 85% de las imágenes del catálogo de IKEA no eran fotografías, sino renders. A partir de ese momento me quedó totalmente claro que tenía que apuntar a esa dirección, comencé a fijarme en los paneles de publicidad de construcciones nuevas, de otras empresas que utilizaban visualizaciones 3D para vender sus productos y para comunicar. Ahí es cuando entendí varias cosas: la primera, que era una herramienta potencial para muchas empresas de arquitectura, interiorismo, mobiliario, agencias de publicidad que muchas veces los subcontrataban y le daban uso para comunicar y vender y por otro lado, que si estaba dispuesto a vivir de ello y montarme mi propio negocio necesitaba una imagen corporativa, saber venderme y ufff…. momentos después, mi cabeza empezó a echar humo, que si logotipo, tarjetas de visita, diseño web, era tanta cosa que debía aprender, pero lo tuve claro, quería enfocarme en aprender a venderme para tomar acción, así que me puse manos a la obra.

La verdad que la idea de ser yo mismo el responsable de mis acciones me gustaba y siempre me había llamado la atención la publicidad, el diseño gráfico y cómo la gente compra cuando ven algo bien presentado. Otro ejemplo claro lo vi en mi reacción cuando iba a un restaurante y me quería comer todos los menús cuando las fotografías del menú están tan bien presentadas ¿os pasa a vosotros? Así que comencé a trastear un poco más en serio con software 3D Sketchup y empecé a hacer algunos renders para la família, practicaba y me iba formando un portfolio, lo colgaba en facebook y al mostrárselo a mis compañeros de universidad me llevé una gran sorpresa. A mis compañeros les llamó el atención mis imágenes y me querían comprar, es decir, estaban dispuestos a pagarme por mi trabajo, en algo que había creado yo mismo sin nadie más y encima disfrutaba haciéndolo. Por fin sentí que todo este recorrido tenía sentido y que todos los fracasos que había tenido en los empleos formaban parte del camino. Tuve una sensación de, me da igual lo que digan, voy adelante sin mirar atrás, ¿qué es lo peor que me puede pasar?

Bueno, pues aquellos días lo comenté con la família y fué otro chasco que me llevé. Tú que vas a montar una empresa, búscate un trabajo estable que puedas salir a las 18:00h y te olvidas, que has hecho una carrera y ahora no la vas a ejercer, mira como todos tus amigos están colocados, que lo que tú quieres es un trabajo poco serio que no tiene futuro y todas esas cosas que me llegaron a decir que me llevaban a la desmotivación. Aún así, terco de mí, había algo que me decía que tenía que gastar mi última bala, y sin contar con la opinión de nadie más cogí algunos ahorros que tenía de mis anteriores trabajos y decidí invertirlo en formación online. Aquel año hice un curso de Marketing digital y diseño web que me costó 1.400€ dónde me enseñaron las claves para montar mi marca, tener visibilidad con los clientes y mostrar una imagen profesional. Simultáneamente iba practicando con mis renders e iba aprendiendo de forma autodidáctata a través de videos de youtube. Recuerdo que hice un curso muy corto de v-ray para sketchup para aprender más rápido el funcionamiento del motor pero el resto fueron tutoriales porque sabía que la práctica es la que me iba a llevar a ser experto en visualización 3D y lo que priorizaba en ese momento era potenciar el negocio para tener mis primeros clientes.

Después de mucho tiempo y dinero invertido en formación y puesto en práctica os puedo decir que ha merecido la pena. Debo decir después de crear la marca y tener mis primeros clientes no fué todo color de rosa. Me he tenido que enfrentar a otros retos, altibajos de trabajo, emocionales y casi desistí a mi estilo de vida pero bueno, creo que eso da para otro artículo. Creo que la mejor decisión que pude hacer cuando todo iba mal fué formarme en crear mi negocio y no me arrepentiré jamás. De echo, cada año destino parte de mis ingresos en cursos y mentorías y es algo que siempre recomendaría y no dejaré de hacer.

Para concluir me gustaría mandar un mensaje a los que están o han pasado por algún momento de dudas o indecisión para que a pesar de todo nunca desistáis, porque poco a poco la perseverancia y el trabajo bien hecho se os verá recompensado. Si tenéis claro que este sector es lo que más os gusta, y que os levantaríais todos los lunes con energía para hacer proyectos 3D, entonces darlo todo y diferenciaros de vuestros compañeros archviz ofreciendo más valor y siendo diferentes. En mis asesorías trabajamos las habilidades y conocimientos de cada uno y ayudo a encontrar nuevas ideas para generar ingresos con el archviz alineadas con los gustos de cada uno. Piensa que el mundo de la visualización arquitectónica es muy grande y hay mercado para todos, sólo que hay que saber llegar.

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